| No romper
la cadena de frío. Esa es la consigna principal
al momento que los operadores logísticos,
agentes de aduana, transportistas y operativos de
almacenaje operen con carga refrigerada.
Si se concibe la cadena de frío como una
planificación de procesos logísticos
donde la temperatura y humedad deben ser mantenidos
desde la producción hasta la venta final
del producto, se comienza a entender el por qué
de la complejidad operativa. Resulta un trabajo
difícil pero no imposible el procurar establecer
condiciones adecuadas y constantes en las distintas
etapas por la que pasa la mercadería: producción,
preenfriamiento, embalaje, almacenaje, transporte
y distribución, carga, descarga y entrega
en los distintos puntos de venta.
Aún cuando puede establecerse una periodicidad
estimada en los meses de verano, los operadores
logísticos planifican el manejo de este
tipo de cargas durante todo el año, de
manera de considerar y minimizar los riesgos que
atenten contra la fácilmente alterable
cadena de frío.
Es fundamental la coordinación eficiente
entre los flujos físicos y de información.
De manera simbiótica, ambas categorías
deben ir unidas, teniendo en cuenta que cualquier
demora puede provocar graves perjuicios contra
el estado perecedero de la carga. |
En este punto, aparece como un
requisito básico y casi excluyente la capacitación
y el óptimo desarrollo operativo de los
recursos humanos frente al manejo de inventario,
la planificación y coordinación
de los procesos, muchas veces influidos por las
tendencias del mercado y las exigencias de los
puntos de ventas que deben ser abastecidos.
A lo largo de todo este proceso, se hace necesario
evitar intervalos de calor, que en su mayoría
se dan en las transferencias de productos.
Tener en cuenta...
Temperatura: debe mantenerse
el producto a la indicada por la firma productora.
Envase: la mercadería
debe ser empaquetada o envasada herméticamente
para evitar la pérdida de frío.
Control: la temperatura debe ser medida
de manera constante, aún cuando resulta
fundamental su seguimiento antes de la carga,
durante el transporte y antes del almacenamiento
y la entrega.
Transporte: los equipos de transporte
deben contar con instrumentos de medición
y registro constante.
Cargas y descargas: los transportes
deben preenfriarse antes de cargar los productos.
Luego es conveniente no abrir las puertas. |